El
indicador elegido para ser analizado ha sido “el gasto en la educación”. ¿Por qué este indicativo?, bien, todos
sabemos la época de crisis económicas que estamos sufriendo hoy en día, y esto
afecta de manera muy directa al apoyo económico que existió, existe y existirá
por parte de la economía en la educación. Vamos con los datos:
El
gasto público en educación en 2013 alcanzó los 44.974,6 millones de euros, lo
que supone el 4,36% en términos de participación en el PIB. ¿Qué suponen estas
cifras?, analizando el gasto público por tipo de Administración, una amplia
mayoría del gasto en educación es financiado por las Administraciones
educativas de las CCAA, 84,3%. Al MECD le corresponde 3,9%, antes de
transferencias a CCAA, y después de transferencias, 3,4%. A la Administración Local 5,2% y 2,1% a los
otros Ministerios y Consejerías. Todo ello se completa con el 9,9% de las
cotizaciones sociales imputadas que proporciona la Contabilidad Nacional del
INE.
Pero
los datos verdaderamente importantes aparecen cuando entran en juego la
distribución del gasto público entre las diferentes actividades y sectores
educativos. El primer dato interesante es que el 34,9% del total de gasto
publico en educación es el destinado a la educación primaria e infantil y la
educación especial. Otro 28,9% va destinado a la educación secundaria (junto a
la formación profesional), hasta aquí se destina casi el 64% del presupuesto en
la educación.
El
otro 40% restante se reparte en la educación universitaria con un 20,7%, becas
y ayudas para estudiar y a la realización de otras actividades relacionadas.
Un
dato alarmante es que para las ayudas para estudiar y las becas solo se destine
un 3,6% del gasto total. Enlazando con
como he empezado este análisis, la crisis existente hace que muchos estudiantes
que pertenecen a ese 40% restante al que nos referimos, no consigan una beca, o
sí la consiguen sea insuficiente para cursar los estudios.
Por
último, otra división importante a destacar es la aportación y reparto económico.
El 58,5% del gasto total va al personal, los conciertos y subvenciones a la
enseñanza privada suponen el 12,6%, otros gastos corrientes el 22,4%, los gastos
de capital el 5,4% y completando con un 1,1% de los activos y pasivos
financieros.
El
conjunto de todos los datos, hace pensar que mantener una educación
mayoritariamente publica y “para todos” es muy complicado cuando no existen
recursos económicos suficientes (como es el caso), aunque también alumbran una
desigualdad económica en algunos aspectos y sobre todo la necesidad de aumentar
el porcentaje de ayudas y becas para estudiar, porque realmente es un problema
que tienen muchísimos estudiantes en España a día de hoy.
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